De: Metamorfosis del huésped
vii, la amazona ensilla
Ven, Lisi, acércate,
no tengas miedo de un jorobado,
ven a este lado de la habitación,
donde las sombras cubren mis defectos.
Sal de la luz, Lisi, ven,
siéntate sobre mis rodillas
y viaja sumisa al centro de mi boca.
No me hagas salir,
vagar por callejones infectos,
bajar hasta los arrabales
persiguiendo tu olor.
No me hagas buscarte
en otros cuerpos sucios,
en lenguas insípidas,
que apenas saben de la vida.
Ya sabes lo nervioso que me pone
no hallarte puntual en la cita
que nos deparan los burdeles.
Anda, no seas niña y ven.
Estoy harto de beber solo
y que el imbécil de tu novio
pague, del champán, mis facturas.
Y esta noche sólo me apetece
reposo. Sobre tu vientre.
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